La sesión plenaria del martes 25 de noviembre comenzó con una ponencia que generó mucho interés entre los asistentes al Congreso GeSIDA: el Dr. Jesús Troya, del Hospital Universitario Infanta Leonor, nos ofreció las claves de cómo aprovechar todo el potencial de la IA en nuestra labor como clínicos e investigadores.
En el ámbito científico permite analizar cohortes masivas, integrar datos clínicos, farmacológicos, sociales y epidemiológicos, y detectar patrones que antes pasaban inadvertidos, acelerando la generación de evidencia y facilitando un enfoque predictivo. Desde el punto de vista asistencial contribuye a optimizar agendas, priorizar pacientes, automatizar tareas administrativas y generar sistemas de alerta y resúmenes clínicos, lo que podría traducirse en una atención más personalizada, proactiva y menos burocrática.
La IA puede ser una herramienta eficaz para mejorar la adherencia, la detección precoz o la estratificación del riesgo, aunque para sacarle su máximo potencial es necesario solventar aspectos, tales como las integraciones deficientes con los sistemas clínicos, calidad de dato irregular, falta de tiempo y formación, desconfianza hacia los algoritmos o la percepción de complejidad legal en torno al GDPR y a los usos secundarios del dato.
Sobre este tema nos ha hablado el Dr. Troya, de forma más pormenorizada, en esta entrevista.