La mesa sobre investigación básica de nuestro XVI Congreso Nacional sirvió para profundizar en algunas de las principales novedades que se han producido en el ámbito de los controladores de élite y control de la viremia. Abrió la mesa Carmen Gasca-Capote, del IBiS Sevilla y quien puso el foco en los controladores de élite: los persistentes y los transitorios. Hay diferencias claras entre los controladores persistentes y los transitorios. El controlador persistente es el modelo principal para estudiar el control viral a largo plazo y las estrategias de curación funcional.

A continuación, Mª Carmen Puertas, de IrsiCaixa, trató de arrojar luz sobre el enigma de los virémicos no progresores, un perfil muy infrecuente de personas con VIH (inferior al 0.1%) que presentan una forma benigna de la infección, ya que son capaces mantener niveles altos de células CD4 en ausencia de tratamiento antirretroviral. En su presentación repasó los últimos datos publicados, que arrojan luz sobre los mecanismos inmunológicos que contribuyen a la evasión de la patogenia viral en estas personas. La identificación de estos mecanismos puede contribuir a orientar nuevas estrategias terapéuticas que ayuden a la recuperación en personas con dificultades para restablecer unos niveles adecuados de células CD4.

Por su parte, Andrés Esteban Campos, de IdiPAZ, abordó la relevancia de la viremia no suprimible y sus implicaciones clínicas. El ponente revisó los mecanismos biológicos que contribuyen a este fenotipo, destacando el papel central de la expansión y activación de clones específicos de células infectadas por el VIH. En cuanto a las implicaciones clínicas de la viremia no suprimible, trató el riesgo de transmisión y su posible contribución en la inflamación y el riesgo de comorbilidades.

El encargado de cerrar la mesa fue Christian Brander, de IrsiCaixa, y quien analizó los factores virológicos, genéticos e inmunitarios que pueden contribuir al control del VIH después de la intervención y del tratamiento. El control del virus después de la intervención y, posiblemente, incluso suspendiendo el TAR sin intervención previa, está mediado por diferentes mecanismos. Datos recientes también señalan características basales importantes que pueden determinar la respuesta a diferentes intervenciones y que podrían ser necesarias en futuras evaluaciones de estrategias de curación.